lunes, 30 de mayo de 2011

La colonización griega por el Mediterráneo I

Dos son los pilares argumentales de Tres Profecías. El primero, la Atlántida, ya ha sido tratado en el monográfico Ecos de la Atlántida. El segundo, la colonización griega por el Mediterráneo en el siglo VIII a.C., va a ser expuesto a continuación.
En dos capítulos vamos a explicar las causas, cómo se produjo, y las consecuencias de este episodio histórico. Un episodio bastante bien estudiado por los mejores especialistas en historia del mundo griego y del que un buen espectro de las culturas mediterráneas somos deudoras. Incluso la tan idolatrada Roma, cuya cultura impregna nuestro día a día en lengua, derecho, arquitectura y otros, debe buena parte de su base cultural a las polis del mundo antiguo del actual continente griego. Y esa impregnación comenzó durante la fundación de las colonias helenas a lo ancho de todo el Mediterráneo.

Causas y actuación geográfica

En primer lugar hay que aclarar un concepto.
Llamamos "colonización" a este movimiento migratorio y de asentamiento en tierras más o menos alejadas de sus metrópolis de origen. El concepto es inexacto. Colonia es de origen latino, significa "cultivar"; asentamiento de ciudadanos romanos enviados por el Estado a territorios conquistados. En griego sería "klerukía"; explotación agrícola de unos ciudadanos griegos en suelo ajeno a su propio territorio, sin perder dependencia y ciudadanía. Y no es ésto lo que nos oucpa.
Hablamos de otra idea. Es más acertado el término "apoikía"; vivir lejos. Del que distinguiremos "Emporion"; asentamiento comercial. Sería pues el establecimiento de griegos en una nueva polis (ciudad) con: ceremonia de fundación, totalmente independiente de su metrópoli, y conservando lengua, religión y algunas tradiciones e instituciones.





Causas

Agrícola y demográfica.
La primaria y fundamental causa sería la necesidad de búsqueda de nuevas tierras. El tradicional principio griego de herencia exigía la división de la tierra en partes iguales para los hijos; ésto condujo, en unas cuantas décadas, en lotes de tierra cada vez más pequeños e insuficientes para las necesidades de una familia.
Añadamos a ello el acaparamiento de tierra por los poderosos aristoi y, también, un incremento demográfico.
Todo ésto produciría una lamentable situación socio-económica que desembocó en una crisis llamada "Estenokhoría"; escasez de tierra. La solución fue buscar tierras "coloniales" lejos de su ciudad de origen. Por ello la mayoría de "apoikías" podrían ser calificadas como "comunidades agrarias autónomas" y el emplazamiento de su fundación se realizaba por la extensión y calidad del suelo.

Comercial.
Además de la economía rural, las nuevas ciudades contaron con la riqueza que proporcionaba artesanía y comercio. Pero también buscaron la adquisición de materías primas (metales y cereales) y la apertura de nuevos mercados para introducir sus excedentes (vino, aceite, cerámicas y otros objetos de lujo.



Tampoco se pueden descartar motivaciones de carácter político. Las tensiones provocadas por la "estenokhoría" obligó a muchos arisoi marginados o derrotados a buscar mejor suerte en otros lugares. Añadamos a ello, los hijos de familia descontentos con los escasos recursos que provocaba su herencia, los aventureros o los más olvidados por la fortuna.


Etapas y actuación geográfica



Los especialistas suelen destacar dos períodos cronológicos:
1ª Etapa (775-675 a.C.)
Tres zonas se ven afectadas: la Calcidia tracia, Sicilia y la Magna Grecia (Italia meridional). Siendo los ciudadanos originarios de las polis de Calcis, Eritrea, Mégara y otras ciudades del Peloponeso (Corinto, Esparta).
La nuevas fundaciones pronto estuvieron en condiciones de fundar otras nuevas. Destacaremos: Pitecusas, Naxos Leontinos, Mégara Hyblaea, Siracusa, Zancle, Región Síbaris, Tarento y Crotona; éstos entre Sicilia y la Magna Grecia. Sición y Metoné en la Calcídica.



El episodio colonizador de Tres Profecías explica la
fundación de Mégara Hyblaea, en la actual Sicilia, en el año 728 a.C.



2ª Etapa (675- 550 a.C.)
También Anatolia (la actual Turquía) contó con polis muy activas. Ese despertar comercial heleno exigió, además de la búsqueda de nuevas tierras, centros de comercio que facilitaran la exportación: Emporioi.
La colonización se hace más reflexiva y organizada:
- hacia el Norte: el Mar Negro se convirtió en un lago milesio. Tasos, Calcedonia, Cízico, Bizancio, etc.
- Hacia el Sur: Egipto y Cirinaica; Naucratis, Cirene y Barcé.
- Hacia el Oeste: Sicilia, Magna Grecia, Galia e Iberia; Posidonia, Agrigento, Massalia,, Teliné, Emporion (Ampurias).

Queda pues configurada la colonización en los dos ejes básicos; el tiempo y el espacio. En el próximo capítulo vermos como se configuraban, organizaban y se asentaban estas nuevas fundaciones. Finalmente abordaremos el tema de las consecuencias; elemento básico en todo análisis histórico que se precie.

martes, 24 de mayo de 2011

Ecos de la Atlántida: Conclusiones finales.

Como apéndice al monográfico sobre la Atlántida sirvan estas conclusiones finales sobre mi modo de ver la realidad del continente que describió Platón. Son una reflexiones basadas más en mi oficio como historiador que en mis creencias personales; no serán las ganas de creer o el concepto de argumentar positivamente lo que moverán mis dedos sobre el teclado. El espíritu constructivo, la veracidad histórica y, sobre todo, la argumentación contrastada serán los ejes conductores de este análisis.


La descripción de Platón

- Descripción: este es uno de los aspectos más sorprendentes; la precisión en las descripciones, tanto físicas como políticas, del continente perdido. El siglo IV a.C. es el siglo de la lógica y el razonamiento por excelencia y no es extraño que Platón pensase, en aras de una mayor veracidad histórica, en dar una descripción lo más perfecta y precisa posible.

- Situación. El hecho de situar a la Atlántida más allá de las Columnas de Heracles no es un hecho casual. El mismo Heracles, según la mitología, abrió, con sus propias manos, el paso hacia el Océano Atlántico; el mismo héroe realizó, más allá de esas columnas, uno de sus doce trabajos: el robo de las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides.
*Es necesario añadir que situarlo allí era lo más lógico: el topónimo del Oceáno, Atlántico, refiere al tital Atlas. E igualmente no hay que pasar por alto el Macizo del Atlas marroquí.

"Las columnas de Hércules", del autor contemporáneo Ginés Serrán Pagán; obra maravillosa situada en Ceuta, construida en bronce y de siete metros de altura.

- Cronología. Aquí la pifia es enorme. Querer dar importancia a Atenas diciendo que ésta ya existía en el 9600 a.C. es perder toda la veracidad en lo dicho tanto antes como después. Esos milenios son la época de la humanidad en que algunos grupos humanos (los más avanzados culturalmente) consiguen entrar en el llamado Neolítico; donde el Homo Sapiens pasa de ser caador/recolector a agricultor/ganadero, pero de forma gradual y lenta, a lo largo de cientos de años. Y Atenas, como tal, aún no existía; existe, eso sí, constancia arqueológica de presencia humana en el Ática entre el 11000-7000 a.C, pero lejos de constituir una urbe o comunidad capaz de plantar cara a todo un Imperio Atlante o de, incluso, provocar su caída.

- Fuentes primarias. Platón explica en sus escritos que Critias escuchó a su abuelo, a la vez que éste había oído a Solón, y éste, también, lo escuchó a unos sacerdotes egipcios. Demasiados "rebotes" para un hecho que se presume, después, de ser cierto.

Arqueología

- Thera (actual Santorini); la erupción de un volcán en el año 1625 a.C. detruyó la civilización Cretense y gran parte de las comunidades al sur del Egeo. Este episodio, totalmente contrastado, ha alimentado la esperanza que Thera fuese la cuna del continente perdido. Pero, a mi gusto, se ha intentado introducir esa idea con calzador. En nada encaja Thera con lo descrito por Platón, a excepción de su forma circular (pero, ¿cuántas islas con esa silueta existen?).

- Tartessos: el reportaje del National Geographic es sorprendente en algunos aspectos; pero recordemos que es un producto para suscitar ventas y, en casos así, normalmente la veracidad deja mucho que desear. Pero el sur de la Península Ibérica es, a mi gusto, mucho más veraz que Thera. Pero faltan más estudios arqueológicos rigurosos o datos concluyentes. De momento no los hay.

- En pleno Atlántico; es la hipótesis que más me gusta. ¿El principal motivo?, el siguiente. Para la confección de la saga Íroas, Hijos de los Dioses hice un trabajo de reconstrucción geológica del fondo marino y el relieve atlántico de Europa, de África y toda América. Comparé el Pangea (el supercontinente anterior a la formación de los actuales) y me falta "un trozo" de tierra; el espacio que se abre en el Golfo de México, pues las islas caribeñas no tienen suficiente superficie para llenar ese hueco. Faltaría, pues, un espacio de tierra que perfectamente podría haber ido a parar en medio del Océano Atlántico.


Evolución del Pangea hasta la configuración de los actuales contientes; obsérvese lo que será el Golfo de México.



Conclusiones finales

Todo mito tiene un origen en algún hecho verdadero.
El Diluvio Universal, por ejemplo, se ha confirmado por las abundantes muestras arqueológicas dispersas por todo el planeta; esto no significa que sea exacto a lo explicado en la Biblia, pero sí que es un reflejo de que algo ocurrió.



"El Diluvio Universal" según Miguel Ángel, en la Capilla Sixtina.


Igual ocurre con la Atlántida. Estoy convencido que hubo una civiliazción que seguramente descubrió el bronce, y otros avances culturales y tecnológicos, mucho antes que las culturas mediterráneas. Esa fase avanzada de civilización seguramente le dio un dominio y una supremacía hacia todo su contorno. El posible hundimiento en el Atlántico ha borrado su huella (hasta el momento) arqueológica. Incluso es posible que el Diluvio Universal y el hundimiento de la Atlántida formen parte de un mismo episodio histórico.

Pero descarto la idea de esa sociedad tan avanzada y casi extraterrestre como la que explicó Platón. Toda sociedad pasada ha avanzado gracias a un lento y gradual proceso de aprendizaje, asimilación y creación de nuevas ideas; y el imperio atlante no pudo nacer de la noche a la mañana.

Queda, eso sí, la genial leyenda del mito. Un mito que no debe desaparecer jamás y que a mi consiguió atraparme, fascinándome desde muy niño; concluyendo con la saga Íroas, Hijos de los Dioses.

jueves, 19 de mayo de 2011

Reseña preciosa de Tres Profecías


Demasiados Libros; reseña de Tres Profecías





Es muy agradable leer notícias así de algo que consideras como íntimo y personal; una novela escrita por uno mismo.

Gracias a los autores de la preciosa reseña de Tres Profecías, en "Demasiados Libros"







lunes, 16 de mayo de 2011

Ecos de la Atlántida III: Arqueología y Actualidad

Tras un buen arranque y mejor vuelo el mito de la Atlántida llega hasta nuestros días con las dudas sobre su ubicación y existencia. ¿Existió realmente? Y, si fue así, ¿dónde estaba situado? Éstas son las dudas a resolver; todo se reduce a estas dos preguntas. Pero la dificultad a la simplicidad de las cuestiones se deriva lo encontrado más allá de Platón: nada.

Arqueología

Tres son, a grandes rasgos, los lugares donde la mayoría sitúan a la Atlántida; tres zonas contrapuestas entre si y con profundo descuerdo entre quienes sostienen cada teoría respecto a las otras.

- Thera, actual Santorini, en pleno mar Egeo; debido a la cercanía con el continente griego allí sitúan algunos lo descrito por Platón. Aunque el principal motivo fuera el volcán que erupcionó en el año 1625 a.C. y que una buena parte de la isla quedó hundida bajo las aguas. Hoy quedan emergidas lo que fueron las partes más altas.


Santorini, hoy día: se puede observar perfectamente como la parte central se hundió a causa de la erupción volcánica; sólo los relieves geográficos más elevados quedaron por encima de las aguas.


Aquí un servidor en un viaje a Santorini. Allí pude ver, y pisar, in situ la isla y obtener mis propias conclusiones.



- Tartesos, actual Andalucía, en la Península Ibérica. Varios son los motivos que la sitúan allí. Platón ubicaba el continente perdido más allá de las llamadas Columnas de Herakles (actual estrecho de Gibraltar). También el mismo Platón comentó que una región de la Atlántida se llamaba Gadeira; los fenicios, fundadores del actual Cádiz, lo llamaron Gadir (castillo o fortaleza) y los griegos Gadeira o Gedeira (depende del dialecto que se usara).
Y quizás el motivo más importante es uno de reciente descubrimiento.
* Según el señor Díaz Montexano se han identificado los caracteres de una inscripción en hueso prehistórico descubierto en La Coruña (España) (reseñada en "Michel Bouvier, París, Cat. L'Art de l'Ecriture, 2003), con una clara secuencia Ibero-Tartésica (escrita de derecha a izquerda); la inscripción se podría traducir como "ATeL TaRTo" (algo así como Atlántida Tartessos).




Tartesos en el primer milenio a.C., según el actual estado arqueológico.



Hay también sobre éste lugar dos datos más a comentar:
* Otras teorías situán la Atlántida en una isla, actualmente hundida, situada frente a las costas del actual Cádiz.
* En el año 2011 el National Geographic Society emitió un documental "Finding Atlantis", bajo la conducción del profesor de la Universidad de Hartford (Connecticut), Richard Freund, quien defiende su situación en el actual Parque de Doñana (Andalucía, España).

Los videos del youtube sobre el documental de la Atántida del National Geographic; están en inglés.









- En pleno Atlántico. El origen de esta afirmación es más que obvio: la toponimia del Océano Atlántico es lo más sugerente y fácil de teorizar.
* En 1940 un médium norteamericano, Edgar Cayce, predijo que en 1968 la Atlántida volvería a la superficie frente a las costas de Florida (EEUU). En 1969 se descubre una formación rocosa sumergida en las aguas de la isla de Bimini (Bahamas). Esta estructura, llamada Muro de Bimini, ha sido descartada como de origen antrópico por numerosos geólogos expertos en el tema; éstos sostienen que se trata de una formación natural conocida como roca de playa.

El llamado Muro de Bimini; según los geólogos no es más que una formación natural conocida como roca de playa.



Actualidad

Tras todos los datos expuestos anteriormente no es extraña la voluntad de darle una estructura coherente a ese catálogo de información en aras de una mejor veracidad científica.
En julio del año 2005 se celebró en la isla griega de Milos el primer congreso sobre las hipótesis de la Atlántida; allí los participantes expusieron sus tesis sobre las bases de las explicaciones de Platón. Como resultado se convocó un nuevo congreso en 2008 en Atenas. Y un tercero en la isla de Santorini en el 2010.
Según los participantes en los congresos "el objetivo no es establecer si la Atlántida existió o no, ni de localizarlo de una vez por todas, sino más bien pasar revista a las hipótesis y censar los eventuales índices confiables".
Como resultado se elaboraron una lista de veinticuatro criterios para la localización de la Atlántida; y eso que no era su objetivo.


Comentar, finalmente, que han aparecido otras numersosas hipótesis. Algunas sostienen un origen natural y terrestre, y otras que nacería de gentes venidas de lsa estrellas. Naturalmente para un análisis del tipo del actual no se han tenido en cuenta, pues se alejan de la naturaleza de este monográfico.


Como epitafio a todo ésto publicaré un apéndice sobre mis opiniones personales sobre el tema; lo incluiré en un módulo contiguo pero desligado, pues sólo será eso: mi criterio personal.





martes, 10 de mayo de 2011

Ecos de la Atlántida II: historiografía y literatura


Creo absolutamente imprescindible añadir este capítulo al monográfico sobre la Atlántida. Para cruzar las orillas que representan orígenes con actualidad y arqueología es ideal tender un puente que permita conocer el recorrido que los diferentes estudiosos han hecho sobre el tema en cuestion. Tal vez no sea el capítulo más intresante y sensacional de los tres que componen este estudio, pero, como ya he dicho, es imprescindible para darle coherencia a este análisis.

Historiografía y literatura

Tras Platón y el mundo antiguo, y superado ya el tiempo de Bizancio, el Renacimiento se abre como una flor en primavera; el despertar de una nueva cultura y un nuevo entender del quehacer humano: el hombre se convierte en el centro del Universo y todo lo creado, antes y después, recibe ese sello. También la Atlántida, como no, recibe un nuevo enfoque. Los humanistas recuperan esa leyenda; unas veces la asumen como un vestigio sabio olvidado, otras como un icono de un utópico futuro.
Francisco Lópea de Gómara, en su trabajo Historia General de las Indias (1552), afirmó que Cristóbal Colón estuvo influido por la Atlántida y que la palabra náhuatl (la lengua de los aztecas), atl (agua), es un signo claro entre las culturas mesoamericanas y el continente perdido.
En 1626 el filósofo inglés, Francis Bacon, publica The New Atlantis, una especie de utopía en pos de un futuro basado en la razón y el progreso científico.

Es en la Época Contemporánea cuando la Atlántida se convierte en el mito fascinante que nos ha llegado hasta hoy.
Julio Verne escribe Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino en 1869; describe un formidable encuentro con los restos de la mítica ciudad atlante.




En 1886, Ingatius Donnelly, publica Atlantis; The Antediluvian World; en un análisis de las culturas egipcias y mesoamericanas hace coincidir una serie de factores y llega a la conclusión que hubo una región desparecida originaria de toda civilización humana. Su repercusión fue enorme en su época e, incluso, posteriormente. Su obra fue reeditada en 1976.
En 1887 Jacint Verdaguer escribe La Atlàntida, poema clásico catalán; según él, Cristóbal Colón estuvo influido por el mito antes de hacer su viaje de descubrimiento.



En los silgos XX y XXI las manifestaciones pseudo-históricas y literarias no hacen más que multiplicarse.
- L'Atlantide (Pierre Benoit, 1919); dos oficiales franceses descubren, en medio del desierto del Sahara, una increible ciudad gobernada por una monarca atlante.
- La Rebelión de Atlas (Ayn Rand, 1957); la Atlántida es referenciada como símbolo de la sociedad propugnada por la filosofía relativista.
- Le livre du mysterieux inconnu (Robert Charroux, 1969; numerosas referencias a las relaciones atlantes y celtas, mayas y egipcios. (Gracias a Bea Magaña por esta referencia).
- Taliesin (Stephen R. Lawhead, 1987); primer volumen del Ciclo de Pendragón; los supervivientes de la Atlántida llegan a las costas bretonas.
- Hearts in Atlantis (Stephen King, 1999); el continente perdido se convierte en una metáfora de la cultura popular de los años 60.
- Raising Atlantis (Thomas Greanias, 2005); un grupo de científicos descubren la Atlántida en el polo sur.
- Ladrones de la Atlántida (José Ángel Muriel, 2005); un egipcio llega a la Atlántida.
- Atlantis (David Gibbins, 2006); un arqueólogo descubre indicios del continente mítico en el mar Mediterráneo.
- El Librero de la Atlántida (Manuel Pimentel, 2006); un librero, tras escuchar a un marinero leyendas sobre continentes perdidos, se enfrenta al desastre de un cambio climático, muy parecido al que destruyó la Atlántida.
- El Códice de la Atlántida (Stel Pavlou, 2007); una señal proveniente de la Atlántida señala el fin de la humandidad; el mensaje ha tenido más de doce mil años para ser descifrado, ahora sólo queda una semana.
- Acheron (Sherrilyn Kenyon, 2008); un dios nacido en la Atlántida se ve forzado a vivir como un humano.
- El Enigma de la Atlántida (Charles Brokaw, 2009); el enigma consiste en descifrar una escritura de una campana, que se supone que es una lengua atlante.
- Atlántida (Javier Negrete, 2010); vulcanología y arqueología sitúan la Atlántida en la isla de Santorini, la que antes fuera llamada Thera.
- Cronicas de la Atlántida (Joaquín Londáiz Montiel, 2010); tres jóvenes viajan a la Atlántida, allí deberán evitar un invasión rebelde.

Y por supesto, barriendo para casa, la saga de dos volúmenes, "Íroas, Hijos de los Dioses" (Jordi Nogués Aymerich, 2011-2012); recogiendo los conocimienttos e imaginaciones de todos los anteriores, y añadiéndole su toque particular de fantasía histórica, da un paso más en la singladura de esa iconicidad mitológica que es la Atlántida.







martes, 3 de mayo de 2011

Ecos de la Atlántida I: Orígenes del Mito

Ecos de la Atlántida

La saga Íroas, Hijos de los Dioses es deudora a Platón de la idea de la Atlántida. Desde esta plataforma virtual ofreceremos en tres módulos una monografía sobre el mítico continente. Las tres partes serán las siguientes: los orígenes del mito, la historiografía, y la arqueología y actualidad. No será extenso y tendrá una visión personal, con reflexiones y opiniones objetivas.

Los Orígenes del Mito.

El filósofo ateniense Platón es el gran artífice de todo. Nació en el año 428 a.C. y murió en el 347 a.C., escribió gran cantidad de obras. En dos de ellas, el Timeo y Critias, es donde aparece la Atlántida. Escribió ambas obras cuando ya era un hombre veterano, hacia el 360 a.C.

En estas obras, Critias, discípulo de Sócrates, cuenta una historia que de pequeño escuchó a su abuelo; éste lo había oído a Sólon, el idolatrado legislador ateniense; y a éste, a su vez, se lo habían contado unos sacerdotes egipcios de una ciudad situada en el delta del Nilo llamada Sais.

En el siglo V a.C, según comenta el Timeo, Proclo explica que Crantor, filósofo griego, viajó a Egipto y pudo ver las estelas en que se hallaba escrito el relato que escuchó Solón.

La historia, que Critias narra como verdadera, se remonta a nueve mil años antes de la época de Sólon (sería hacia el año 9.600 a.C.). Allí se describía como los habitantes de Atenas derrotaron a los atlantes y cómo éstos, poco después, desaparecieron junto a su isla a causa de un terremoto y un diluvio.

Los textos de Platón situaban a la Atlántida más allá de las Columnas de Heracles (lo que hoy es el Estrecho de Gibraltar). Describía dicho espacio insular como más grande que Libia (el norte de África) y Asia juntas. El relieve geográfico era escarpado, con una enorme llanura de 2000 por 3000 estadios (un estadio griego = 174 metros; la cifra total serían unos 181.656 kilómetros cuadrados, como dos veces el actual Portugal) rodeada de montañas hasta el mar.



Era una tierra abundante en recursos; minas de orichalcum, bosques, fauna, vegetación. Ello dio a los atlantes prosperidad, con lo que construyeron grandes obras arquitectónicas; el Palacio Real, el Templo de Poseidón, una serie de canales circulares como sistema defensivo de su ciudad, así como toda una red canalizadora de agua hasta los extremos más remotos de su continente insular.

Su sistema de gobierno era una confederación de monarquías gobernadas a través de leyes justas y virtuosas. Pero sus reyes se convirtieron en arrogantes y presuntuosos. Se expandieron más allá de sus límites y conquistaron parte de África y Europa; cuando intentaron hacerlo con los griegos éstos les derrotaron.

Otros escritores antiguos han aludido a Platón al referirse a la Atlántida; Estrabón, en el siglo I a.C, comparte la opinión de Posidonio, (también siglo I a.C.) acerca de que el relato de Platón no era una ficción. Plinio el Viejo, un siglo después, en su Historia Natural, nos aconseja tener en cuenta que el océano Atlántico se llevó extensas tierras. Algo más tarde, Plutarco, nos informa, detalladamente, de los nombres de los sacerdotes egipcios que habrían relatado a Solón la historia de la Atlántida. Otros autores de la época antigua o ya bizantina (Teopompo, Plinio, Diodoro, Sículo, Claudio, Eliano y Eustacio, entre otros), también escribieron sobre la Atlántida, los atlantes o una perdida civilización atlántica.

Los datos son muchos y extensos, esto ha sido sólo un resumen. Pero hay varios conceptos a analizar. Conceptos que han de tratarse con cuidado y no dejarse llevar por la pasión o las ganas de dar veracidad solo porque nos guste. Y, finalmente, conceptos que analizaremos en próximos artículos.